La preocupación por el incremento de la violencia en Trujillo volvió a escena, esta vez de la mano del alcalde provincial, Mario Reyna Rodríguez, quien advirtió que cerca de 300 agentes policiales han salido de las calles debido a la implementación de nuevos sistemas de monitoreo y vigilancia que requieren personal especializado.
El burgomaestre expresó su inquietud luego de participar en la reunión sostenida con el presidente de la República, José Jeri, y con ministros del gabinete, desarrollo que el propio mandatario intentó presentar como un mensaje de tranquilidad, asegurando que “las cosas van a cambiar”. Para Reyna, sin embargo, ese cambio por ahora está siendo “para mal”.
El alcalde explicó que la puesta en marcha de la nueva Central 105 de la PNP, así como el manejo de los drones adquiridos por el Gobierno Regional de La Libertad, ha trasladado a un número considerable de policías hacia labores de monitoreo en sala de operaciones. Este cambio de funciones habría generado un vacío visible en el patrullaje cotidiano.
“Son alrededor de 300 efectivos los que ahora están dedicados a vigilancia en cámaras y operación de drones. La ciudadanía lo va a sentir porque disminuye la fuerza de contención en las calles. Esa reducción ya se está notando y podría tener relación con los dos crímenes que ocurrieron hace poco”, señaló el burgomaestre.
Reyna recordó que desde hace meses insiste en que los nuevos egresados de la Escuela Técnica Superior de la PNP – Trujillo deben quedarse en la ciudad y no ser enviados a otras regiones, especialmente en un momento en el que la criminalidad continúa en ascenso. “No podemos quedarnos con menos personal cuando la demanda de seguridad está aumentando todos los días”, insistió.
El alcalde sostuvo además que el distrito de Trujillo había logrado disminuir sus índices delictivos gracias al equipamiento policial y al trabajo coordinado con Serenazgo, pero advirtió que la reducción del número de efectivos patrullando puede poner en riesgo ese avance.
En la reunión con el Ejecutivo, Reyna también expuso su preocupación por la lentitud de los trabajos en las quebradas, fundamentales para prevenir desastres durante la temporada de lluvias. Recordó que las obras definitivas siguen inconclusas y que lo único viable en lo inmediato es ejecutar trabajos de descolmatación en los ríos para evitar emergencias mayores.
“Trujillo sufre desde su fundación por las lluvias y la activación de quebradas. Hace poco llovió un par de horas y causó daños notorios. No podemos permitir que la ciudad vuelva a quedar desprotegida”, enfatizó.
Mientras el gobierno central mantiene su rol de transición, el alcalde cuestionó que la atención parezca enfocada en el panorama electoral del próximo año, más que en resolver la crisis de inseguridad que golpea la región.

