La ética del Neoliberalismo

Por Gustavo Benites Jara

Es urgente desenmascarar la entraña perversa del neoliberalismo encarnado hoy en Keiko Fujimori. La ética neoliberal puede resumirse en un radical antihumanismo, donde el Otro, el pobre, el marginado y excluido, no existe realmente, pues sólo es considerado como algo sacrificable para los intereses del mercado absoluto.

La hija del delincuente es la continuidad de ese pensamiento. Tal es el modelo que defiende, empleando todos los métodos para perpetuarlo. Y la trajinada libertad que tanto pregona hipócritamente Vargas Llosa, no es sino una máscara deleznable para mantener un dinosáurico neoliberalismo. Esa es la libertad que defendió también su maestro Friedrich von Hayek en sus varios libros, pero que cuando fue a Chile y le preguntaron por la represión sangrienta de Pinochet, el economista austriaco respondió cínicamente: “Cuando no hay orden, alguien tiene que ponerlo”; lo mismo que afirma hoy su descarado discípulo Vargas Llosa cuando, en la práctica, invoca un golpe de estado.

He aquí una breve muestra de esta perversa y cínica ética de los principales teóricos neoliberales:Su base ontológica es una concepción pesimista del hombre:»El hombre nace asocial y antisocial. El recién nacido es un salvaje. su característica es el egoísmo» (L. von Mises: Omnipotencia gubernamental).

Y pregonan el endiosamiento del mercado:»En la gran ciudad moderna donde uno vive y compite con millones de otras personas… la única norma es la ley del mercado. por ello, el sentido moral de solidaridad para con el semejante a quien no conocemos, deja de ser una obligación moral en la gran sociedad abierta y moderna» (F. Hayek).Sobre la libertad y la igualdad:»La libertad no solamente nada tiene que ver con cualquier clase de igualdad, sino que incluso produce desigualdades en muchos respectos. Se trata de un resultado necesario que forma parte de la justificación de la libertad individual».

(F. Hayek: Los fundamentos de la libertad).»… la igualdad ante la ley y la igualdad material no solamente son diferentes, sino contrapuestas, pudiendo obtenerse una de las dos, pero no las dos al mismo tiempo. La igualdad ante la ley, que la libertad requiere, conduce a la desigualdad material» (Hayek, Los fundamentos de la libertad).

«…la igualdad entra en grave conflicto con la libertad. Hay que elegir. No puede uno ser al mismo tiempo igualitario, y liberal» (Ibíd.).La justicia social:»La justicia social es sencillamente una superstición cuasi religiosa, a la cual debemos respetar y dejar en paz, en tanto solamente sirva para hacer felices a quienes creen en ella, pero contra la cual debemos combatir cuando se convierte en pretexto para emplear la fuerza o la coerción contra otras personas» (F. Hayek).Y esta desquiciada afirmación:»Es posible que la medida parezca incluso cruel, pero beneficiaría al conjunto del género humano si, dentro del sistema de gratuidad, los seres de mayor capacidad productiva fueran atendidos con preferencia, dejándose de lado a los ancianos e incurables. Bajo el sistema estatificado suele suceder que quienes pronto podrían reintegrarse a sus actividades se vean a ello imposibilitados por tener que esperar largo tiempo a causa de hallarse abarrotadas las instalaciones médicas por gentes que ya nunca podrán trabajar» (Ibíd.).Y en un absurdo histórico y lógico Hayek afirma:»En la actualidad, incluso los más pobres deben su relativo bienestar material a los resultados de las desigualdades pasadas» (Los fundamentos de la libertad).

Y el Otro…»La selección de individuos y grupos que lograrán el éxito y continuarán existiendo depende tanto de los fines que persigan y valores que gobiernen sus acciones como de los instrumentos y actitudes de que dispongan» (Hayek: Los fundamentos de la libertad).

… Es excluido-marginado:»Nadie puede cuidar eficazmente de los extraños (…) uno de los derechos y deberes fundamentales hombre libre es decidir qué necesidades y qué necesitados se le antojan más importantes» (ibíd.).Y sacrificable:»Una sociedad requiere de ciertas morales que en última instancia se reducen a la mantención de vidas: no a la mantención de todas las vidas, porque podría ser necesario sacrificar vidas individuales para preservar un número mayor de otras vidas. Por lo tanto, las únicas reglas morales son las que llevan al cálculo de vidas: la propiedad y el contrato» (F.Hayek).»No es posible ni deseable impedir todos los actos perjudiciales para otros…» (Hayek: Derecho, legislación y libertad).

Y en un delirio destructivo, totalmente antihumanista y anticristiano, Hayek afirma que es necesario «mantener la desnutrición de los habitantes del Tercer Mundo para el equilibrio de la biósfera humana».Reitero: es urgente y necesario divulgar los fundamentos de esta perversa filosofía que ha destruido a millones de seres humanos desde 1980. Y que hoy en el Perú los operadores fascistas vienen alistando sus tambores de guerra, sus cuchillos, sus tanques y sus feroces canes contra el pueblo. ¡Pero no podrán derrotarlo! ¡El triunfo final es de las masas organizadas y sostenidas por una esperanza y una voluntad de cambio indestructibles!

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