Las dos principales agroexportadoras de La Libertad —Camposol, con sede en Virú, y Agrícola Cerro Prieto, en Chepén— forman parte de grupos económicos instalados en paraísos fiscales, según un reciente informe de OjoPúblico.
Ambas empresas lideran el envío de arándanos, paltas y uvas desde Perú, pero canalizan sus utilidades a matrices en jurisdicciones con baja o nula transparencia financiera.
El reportaje detalla que, junto a otras seis empresas agroindustriales, han sido identificadas como vinculadas a territorios como Chipre, Islas Vírgenes Británicas y Emiratos Árabes Unidos, considerados por el Tax Justice Network y la Sunat como paraísos fiscales.

En 2023, Camposol exportó más de USD 343 millones en arándanos, consolidándose como la mayor agroexportadora del fruto en el país. No obstante, sus ingresos fueron declarados en Camposol Holding, su matriz registrada en Chipre, país ubicado en el puesto 17 del ranking global de secreto financiero.
Por su parte, Cerro Prieto vendió USD 96 millones en arándanos y está ligada a CFI Holding, con sede en Islas Vírgenes Británicas, el puesto 16 en dicho ranking. Estos territorios se caracterizan por permitir a las empresas ocultar información sobre propietarios, movimientos de dinero y pagar bajos impuestos.
Competencia desigual y evasión fiscal
Según OjoPúblico, el 72% de los mineros del Reinfo también explotan concesiones de pequeños mineros en condiciones similares. Pero en el caso de las agroexportadoras, el impacto es mayor: además de utilizar extensas tierras y recursos hídricos en Perú, las utilidades terminan en el extranjero.
El economista Miguel Pintado, del Cepes, advirtió: “Esto muestra que el retorno económico de la agroexportación no se queda en el país y profundiza la desigualdad frente a la agricultura familiar, que no tiene las mismas ventajas”.

Además, Chipre y las Islas Vírgenes Británicas aparecen en la lista de territorios no cooperantes de la Sunat. Luis Alberto Arias, exjefe de la entidad tributaria, explicó que estas prácticas “merman la recaudación peruana”.
En el caso de Camposol, sus ingresos totales en 2024 alcanzaron los USD 550 millones, con utilidades de USD 84 millones. Sin embargo, la compañía alertó que el aumento del impuesto a la renta para las agroexportadoras, que subiría al 29,5% para 2028, podría afectar sus ganancias. Por eso, el gremio AGAP —al que pertenece— ha pedido mantener una tasa preferencial del 15% por una década más.
Este hallazgo pone sobre la mesa la necesidad de revisar las prácticas fiscales de las grandes agroexportadoras y su impacto real en el desarrollo económico local.

