La minería ilegal continúa expandiéndose en la región La Libertad y amenaza con agravar la crisis ambiental y de seguridad en la sierra liberteña. En la provincia de Sánchez Carrión, pobladores de Huamachuco han alertado sobre la reactivación de labores clandestinas de extracción minera, la apertura de nuevos socavones y la contaminación de importantes fuentes de agua que abastecen a comunidades agrícolas.
Las denuncias surgen en un contexto en el que la minería ilegal se ha convertido en uno de los principales problemas de seguridad nacional, especialmente en provincias como Pataz y Sánchez Carrión, donde las organizaciones dedicadas a esta actividad ilícita han incrementado su presencia durante los últimos años.
Detectan nuevos focos de minería ilegal en Huamachuco
De acuerdo con reportes obtenidos durante labores de monitoreo policial, en diversos caseríos del distrito de Huamachuco se habría producido un rebrote de la minería ilegal, pese a que anteriormente se consideraba que estas zonas habían sido intervenidas por las autoridades.
Uno de los puntos de mayor preocupación es el caserío de Shiracmaca, donde las inspecciones detectaron nuevos campamentos mineros, además de cinco socavones ilegales y 17 pozas activas presuntamente utilizadas para actividades de extracción y procesamiento de mineral.
Según pobladores de la zona, estas operaciones estarían afectando directamente las lagunas de la reserva natural de Huaylillas y diversos canales de regadío utilizados por agricultores de la provincia.
Comuneros denuncian amenazas
Habitantes de la zona también señalaron que otra operación minera ilegal estaría desarrollándose en terrenos cercanos a áreas de cultivo, donde presuntamente funcionan 11 pozas destinadas al procesamiento del mineral.
Los comuneros afirman que viven bajo constantes amenazas y que el temor a represalias les impide denunciar abiertamente a quienes estarían detrás de estas actividades.
La presencia de organizaciones vinculadas a la minería ilegal también genera preocupación por el incremento de la violencia y la inseguridad en sectores rurales de Sánchez Carrión.
Sospechan reactivación de labores clandestinas
En el caserío de Coigobamba, también ubicado en Huamachuco, los monitoreos identificaron movimientos considerados sospechosos.
Durante las inspecciones se observaron estructuras de madera, techos de calamina y otras construcciones que, según los reportes técnicos, podrían estar ocultando accesos subterráneos utilizados para actividades mineras ilegales.
Asimismo, se reportó la reactivación de cinco pozas que deberán ser verificadas por las autoridades competentes.
Riesgo ambiental aumenta
Especialistas que realizan seguimiento a la zona advirtieron que existiría la intención de interconectar diversos socavones para facilitar la extracción clandestina de mineral.
De confirmarse esta situación, el impacto ambiental podría incrementarse significativamente, debido a la contaminación de fuentes hídricas, la afectación de ecosistemas altoandinos y el riesgo para las actividades agrícolas que dependen del agua proveniente de estas cuencas.
La expansión de la minería ilegal no solo representa un desafío para la seguridad pública, sino también para la conservación ambiental y el desarrollo sostenible de la provincia de Sánchez Carrión, donde las comunidades exigen una intervención inmediata del Estado para frenar el avance de estas operaciones clandestinas.

