En medio de un aumento de la inseguridad ciudadana, los vecinos del distrito de Carabamba, en la provincia de Julcán, de la sierra de La Libertad, han levantado su voz de protesta denunciando que la comisaría local permanece cerrada gran parte del tiempo, dejando a la población a merced de los delincuentes.
Según testimonios de los propios habitantes, cada vez que intentan acudir a la dependencia policial para realizar una denuncia, pedir apoyo o resolver un problema, se encuentran con las puertas cerradas y ninguna autoridad disponible para atenderlos.
“Es indignante, uno viene a buscar ayuda y no hay nadie. A veces pasan horas y no aparece ningún policía. Nos sentimos totalmente abandonados”, relató una vecina del barrio central.
Los pobladores aseguran que la ausencia del personal policial es recurrente, lo cual los hace sospechar de un presunto abandono de puesto. Además, temen que esta situación esté contribuyendo al incremento de actos delictivos como robos, peleas callejeras y amenazas en la zona.
Los denunciantes exigen a las autoridades policiales y al Ministerio del Interior una pronta investigación para determinar si efectivamente se está incurriendo en una falta disciplinaria grave. También demandan mayor presencia policial, más patrullaje y un plan de seguridad para devolverles la tranquilidad.
“La delincuencia aumenta y aquí no hay quien ponga orden. Necesitamos policías comprometidos, no fantasmas”, agregó otro vecino.
Esta situación no es exclusiva de Carabamba, pues en varias localidades rurales de La Libertad los vecinos han señalado carencias similares, poniendo en evidencia un problema estructural en la cobertura policial.
Por ahora, los pobladores han advertido que, de no encontrar una solución rápida, podrían organizar manifestaciones pacíficas para visibilizar su reclamo.

