El Mercado Central de Trujillo volvió a abrir sus puertas pese a presentar graves fallas estructurales en su techo, lo que ha encendido las alarmas de las autoridades y de la ciudadanía. A pesar de una clausura municipal vigente y advertencias técnicas sobre el riesgo de colapso, los comerciantes decidieron retomar sus actividades, exponiendo a diario a cientos de usuarios a una posible tragedia.
La situación escaló este lunes cuando trabajadores de la Subgerencia de Operaciones de Fiscalización de la Municipalidad Provincial de Trujillo (MPT) llegaron al centro de abastos para soldar las puertas y hacer cumplir la sanción impuesta. Sin embargo, fueron impedidos por los propios comerciantes, quienes retiraron los letreros de clausura y forzaron la reapertura del local.
Una clausura ignorada y un riesgo latente
El pasado 28 de noviembre, la comuna provincial ordenó la clausura por 30 días del Mercado Central tras detectar serias deficiencias estructurales, principalmente en el techo, que podría desplomarse en cualquier momento. Según los informes técnicos, estas observaciones fueron notificadas desde marzo, otorgando un plazo razonable para su levantamiento, el cual nunca fue cumplido.
Pese a ello, los comerciantes reabrieron el mercado el 9 de diciembre, obligando a una nueva intervención municipal. Aunque el local volvió a ser cerrado, el 14 de diciembre los vendedores retiraron los avisos de clausura y retomaron la atención al público, desafiando abiertamente la autoridad.
Municipio advierte responsabilidad penal
La subgerenta de Operaciones de Fiscalización, Ana Vásquez, fue enfática al señalar que esta conducta no solo vulnera el principio de autoridad, sino que incrementa de manera grave el riesgo para comerciantes y clientes.
“Han desobedecido a la autoridad. Cualquier accidente que pueda ocurrir será de absoluta responsabilidad de los directivos y comerciantes que se resisten a cumplir las ordenanzas municipales”, advirtió la funcionaria.
Vásquez confirmó que el municipio ya ha presentado denuncias formales ante la Policía Nacional del Perú y el Ministerio Público, con el fin de que se investigue el presunto delito de desobediencia a la autoridad y exposición al peligro.
El fantasma de una tragedia reciente
Desde la comuna se hizo una comparación directa con la tragedia ocurrida en el centro comercial Real Plaza, donde el colapso de una estructura dejó seis personas fallecidas y más de un centenar de heridos.
“No queremos que ocurra otra desgracia similar. Las advertencias están hechas desde hace meses”, remarcó Vásquez.
La reapertura del Mercado Central sin levantar observaciones técnicas ha sido calificada por las autoridades como una bomba de tiempo, en una ciudad que ya enfrenta altos niveles de inseguridad y falta de control urbano.
Ciudadanía expuesta y llamado urgente
A diario, cientos de personas —entre comerciantes, compradores, adultos mayores y niños— acuden al Mercado Central, sin conocer plenamente el riesgo estructural que representa el local. La municipalidad exhortó a la población a no acudir al establecimiento mientras no se subsanen las fallas y se garantice la seguridad.
El caso vuelve a poner en el centro del debate la fiscalización de mercados tradicionales, la resistencia de algunos gremios a cumplir normas de seguridad y la necesidad de acciones firmes del Estado para evitar tragedias anunciadas.

