Un nuevo hecho delictivo vuelve a encender las alarmas sobre la seguridad en el Centro Histórico de Trujillo. Una pareja de delincuentes ingresó durante la madrugada del miércoles al Centro Comercial Oro Azul y perpetró un robo en dos stands comerciales, llevándose laptops, teléfonos celulares, artículos de oficina y S/ 11,500 en efectivo.
El atraco se produjo pese a que el establecimiento se encuentra ubicado en una de las zonas más transitadas y vigiladas del centro de la ciudad. Según la información preliminar, los delincuentes habrían burlado los sistemas de seguridad del local y forzado las puertas enrollables de los negocios afectados para concretar el robo sin ser detectados en el momento.
Cámaras captaron cada movimiento
Uno de los aspectos clave del caso es que el robo quedó registrado por las cámaras de seguridad internas de uno de los stands. En las imágenes, que ya se encuentran en poder de la Policía, se observa con claridad cómo un hombre y una mujer actúan de manera coordinada: mientras uno fuerza el acceso, el otro recoge rápidamente los objetos de valor y el dinero en efectivo.
Estas grabaciones son ahora una pieza fundamental en la investigación, pues permitirán a los agentes analizar rasgos físicos, vestimenta y la forma de operar de los sospechosos, con el objetivo de identificarlos y ubicarlos en el menor tiempo posible.
Policía no descarta más robos
Efectivos de la Policía Nacional del Perú ya iniciaron las diligencias correspondientes y no descartan que esta pareja esté involucrada en otros robos similares ocurridos en los últimos meses en distintos centros comerciales de Trujillo, donde se ha reportado un patrón de ingresos nocturnos y sustracción de dinero y equipos tecnológicos.
El caso se suma a una creciente preocupación de comerciantes del Centro Histórico, quienes advierten que, pese a operativos y patrullajes anunciados, los robos continúan afectando directamente la economía de pequeños y medianos negocios.
Inseguridad que golpea al comercio
El robo en el centro comercial Oro Azul no solo representa una pérdida económica considerable para los propietarios afectados, sino que también refuerza la percepción de inseguridad en una zona clave para el comercio y el turismo local. Empresarios y trabajadores piden mayor presencia policial, patrullaje nocturno efectivo y revisión de protocolos de seguridad privada, ante la facilidad con la que los delincuentes lograron ingresar y huir sin ser detenidos.
Las autoridades exhortaron a otros comerciantes que hayan sido víctimas de hechos similares a denunciar formalmente, ya que la acumulación de casos puede ayudar a establecer conexiones y desarticular bandas dedicadas al robo en establecimientos comerciales.

