En un contexto donde la delincuencia prevalece y las autoridades no ofrecen la protección necesaria, las Rondas Campesinas se destacan como organizaciones que brindan seguridad a la población, a pesar de enfrentarse a riesgos elevados sin un respaldo adecuado del Estado. Lamentablemente, este valiente actuar no está exento de peligros, como lo demuestra el reciente asesinato del dirigente Loyer Cueva Hernández, presidente de la Ronda Campesina de Vijus, junto con sus familiares.
A través de un comunicado, la Central Única Provincial de las Rondas Campesinas de Pataz asumen la responsabilidad de ofrecer seguridad en toda la provincia de Pataz, enfrentándose al crimen organizado y garantizando la justicia comunal.
En la provincia de Pataz, la violencia e inseguridad han aumentado, especialmente impulsadas por la explotación y el comercio del oro. Esta situación ha llevado a un fortalecimiento de la organización comunal y rondera para proteger la paz y la justicia en la región, señalan.
Señalan, además, en Vijus, una zona particularmente afectada por la violencia, se han llevado a cabo operativos policiales para desarticular bandas delictivas. Sin embargo, esta acción valiente también ha generado represalias, como el reciente asesinato del presidente de la Ronda Campesina, Loyer Cueva Hernández, junto con su padre y hermano.
En ese sentido, la dirigencia ronderil condena enérgicamente este vil acto y expresamos nuestro llamado a persistir en la lucha contra el crimen organizado y exigen a las autoridades una investigación rápida y la sanción correspondiente a los responsables.

