En medio de un contexto de cuestionamientos públicos sobre cambios recientes en su administración, la empresa de saneamiento Sedalib S.A. decidió tomar la iniciativa y convocar a la Contraloría General de la República, a través de su órgano de control institucional (OCI), con el objetivo de sustentar de forma clara y técnica la legalidad del nuevo rumbo institucional que ha emprendido.
La reunión —calificada por sus protagonistas como “amplia e ilustrativa”— se desarrolló esta semana con la participación activa del presidente del Directorio, Frank Sánchez Romero; el director Ricardo Delgado Arana; y el gerente general recientemente designado, Ricardo Leyva Vargas.
Ellos expusieron ante los representantes del organismo fiscalizador los acuerdos adoptados en las últimas sesiones del Directorio y los mecanismos de legitimidad seguidos en dichas decisiones.
“Todo se ha realizado en el marco de la ley y con pleno respeto a las competencias de cada órgano de gobierno de la empresa. Hemos querido ser los primeros en convocar a la Contraloría para dejar constancia de nuestra voluntad de transparencia”, indicó el presidente Frank Sánchez, en declaraciones posteriores.
Un giro institucional con luz verde
En las últimas semanas, Sedalib S.A. ha implementado cambios relevantes en su estructura administrativa. Entre ellos, destaca la designación del propio Sánchez Romero como presidente del Directorio y la elección de Ricardo Leyva Vargas como gerente general de la empresa —decisiones que fueron formalmente ratificadas en una sesión de Junta General de Accionistas, compuesta por los alcaldes de Trujillo, Ascope y Chepén.
La gestión actual asegura que todos los procedimientos se llevaron a cabo conforme a los estatutos de la empresa y con base en la normativa vigente para empresas públicas de saneamiento.
“Ha sido un proceso democrático, técnico y necesario para darle a Sedalib una nueva dirección que priorice la eficiencia, la transparencia y el servicio al ciudadano”, expresó Ricardo Delgado Arana.
Recuperar la institucionalidad
Durante la reunión con la Contraloría, los directivos detallaron además que la empresa se encuentra operando con total normalidad y que los trabajadores han recuperado la confianza en las decisiones del Directorio y en la estabilidad interna de la compañía.
Aunque no se detallaron posibles observaciones previas, la presencia de la Contraloría se interpreta como un paso clave para reforzar la institucionalidad y blindar la empresa de cualquier intento de injerencia o manejo irregular.
“Hemos venido a ponernos a disposición de los órganos de control, no por obligación, sino por convicción. Es un acto preventivo y de buena fe en beneficio de los usuarios y de la región La Libertad”, expresó el gerente Leyva Vargas.
¿Y los servicios?
Uno de los puntos que más preocupa a la población es la continuidad y calidad del servicio de agua potable y saneamiento. En ese sentido, los representantes de Sedalib aseguraron que las operaciones no se han visto afectadas por los recientes cambios, y que los equipos técnicos continúan trabajando para optimizar la cobertura, el mantenimiento de redes y la atención al cliente.
Además, adelantaron que se encuentran preparando un plan de inversiones a mediano plazo que será presentado públicamente en las próximas semanas, y que involucrará también una política de fortalecimiento institucional y comunicación transparente.

